El olvido que seremos, Hector Abad Faciolince.

Titulo: El olvido que seremos 

Autor: Héctor Abad Faciolince

El médico Héctor Abad Gómez dedicó sus últimos años, hasta el mismo día en que cayó asesinado en pleno centro de Medellín, a la defensa de la igualdad social y los derechos humanos. El olvido que seremos es la reconstrucción amorosa y paciente de un personaje; está lleno de sonrisas y canta el placer de vivir, pero muestra también la tristeza y la rabia que provoca la muerte de un ser excepcional. 

Conjurar la figura del padre es un reto que recorre consagradas páginas de la historia y de la literatura. ¿Quién no recuerda las obras de Kafka, Philip Roth, Martin Amis o V. S. Naipaul sobre su verdadero o cuestionado progenitor? Ahora será también difícil olvidar este libro desgarrador de Héctor Abad Faciolince escrito con valor y ternura. 

OPINIÓN PERSONAL

“Ya somos el olvido que seremos”, es la primera frase del desgarrador poema adjudicado a Jorge Luis Borges. El mismo poema que encontró el joven Hector Abad Faciolince en el bolsillo de su padre cuando lo encontró muerto, aquel poema que inspiro el título de un libro lleno de memorias, de niñez, de felicidad y de anhelante amor hacia su padre.

El mundo literario nos tiene acostumbrados a historias de padre e hijo llenas de rencor, tomemos como ejemplo la carta que Franz Kafka le escribió a su padre en donde el miedo es el principal sentimiento que se percibe a lo largo de la lectura y que no podría ser más opuesta a la relación de Abad padre e hijo. El objetivo de este libro es declarar el inmenso e incondicional amor que sintió, siente y seguirá sintiendo el autor hacia su padre y no solo lo expresa, también lo explica y nos lo asegura constantemente por medio de sus recuerdos que al leerlos se sienten cercanos y respaldados por su narrativa que aunque sencilla no carece de las emociones sinceras y desinteresadas que solo se puede comparar con aquellas que poseen los niños “Yo amaba a mi papá con un amor animal. Me gustaba su olor, y también el recuerdo de su olor, sobre la cama, cuando se iba de viaje, y yo les rogaba a las muchachas y a mi mamá que no cambiaran las sábanas ni la funda de la almohada. Me gustaba su voz, me gustaban sus manos, la pulcritud de su ropa y la meticulosa limpieza de su cuerpo”. Esta es una de las muchas citas donde queda evidenciado su amor casi obsesivo, pero no era solo él quien sentía preferencia también era su padre quien lo prefería por encima de sus hermanas, quizás no haya motivos pero quizás si, son hechos que el autor no nos especifica bien pero que para los lectores no tiene mucha importancia porque la pasión que se percibe a lo largo de la narración opaca los pequeños detalles que no están del todo claros.

El autor también nos cuenta situaciones que vivieron en familia y como la vida les enviaba dolor para recordarles que antes de eso habían sido felices pero no lo notaron en su momento, nos cuenta como los afectaba la determinación de su padre por ayudar a los demás y como temían por la vida de este y se sentían amenazados constantemente.

El objetivo de su hijo no era contarnos lo que ya sabemos por medio de las enciclopedias o biografías de internet, él quería mostrarnos que además de ser un hombre integral que lucho por el bienestar de los más necesitados también era un profesor que se interesaba por sus alumnos, los mismos que se aprovechaban de su amabilidad pidiéndole dinero prestado que nunca le regresaban, un esposo que amaba y respetaba a su esposa aunque no compartieran los mismos ideales, un hijo que aunque admiraba a sus padres no seguía los mismo métodos de educación que ellos le impartieron a él y sus hermanos cuando eran niños pues él si creía en los abrazos y en las demostraciones de afecto. Y como si fuera poco era un padre que amaba a sus hijos con todas las fuerzas de su corazón, que creía en ellos cuando nadie más lo hacía, que les enseño lo afortunados que eran en comparación con otros niños, y lo fácil y necesario que es ayudar a los demás.
Trata de contarnos el gran vacío que dejo su ausencia en la vida de todos los que lo conocían y respetaban pero en especial en los corazones de sus familiares, y que fue una guerra motivada por la intolerancia la que no respeto la vida de su padre y se lo arranco sin consideración y sin siquiera la oportunidad de despedirse. Este libro es un desesperado esfuerzo por no olvidarle, y por rescatar a su padre del olvido.

1 comentario:

Tus pensamientos alimentan este blog, agradezco que los compartas conmigo :). Ya sabes todo con respeto, todos tenemos opiniones diferentes. GRACIAS POR TU VISITA :3 Besos.

El olvido que seremos, Hector Abad Faciolince.

Titulo: El olvido que seremos 

Autor: Héctor Abad Faciolince

El médico Héctor Abad Gómez dedicó sus últimos años, hasta el mismo día en que cayó asesinado en pleno centro de Medellín, a la defensa de la igualdad social y los derechos humanos. El olvido que seremos es la reconstrucción amorosa y paciente de un personaje; está lleno de sonrisas y canta el placer de vivir, pero muestra también la tristeza y la rabia que provoca la muerte de un ser excepcional. 

Conjurar la figura del padre es un reto que recorre consagradas páginas de la historia y de la literatura. ¿Quién no recuerda las obras de Kafka, Philip Roth, Martin Amis o V. S. Naipaul sobre su verdadero o cuestionado progenitor? Ahora será también difícil olvidar este libro desgarrador de Héctor Abad Faciolince escrito con valor y ternura. 

OPINIÓN PERSONAL

“Ya somos el olvido que seremos”, es la primera frase del desgarrador poema adjudicado a Jorge Luis Borges. El mismo poema que encontró el joven Hector Abad Faciolince en el bolsillo de su padre cuando lo encontró muerto, aquel poema que inspiro el título de un libro lleno de memorias, de niñez, de felicidad y de anhelante amor hacia su padre.

El mundo literario nos tiene acostumbrados a historias de padre e hijo llenas de rencor, tomemos como ejemplo la carta que Franz Kafka le escribió a su padre en donde el miedo es el principal sentimiento que se percibe a lo largo de la lectura y que no podría ser más opuesta a la relación de Abad padre e hijo. El objetivo de este libro es declarar el inmenso e incondicional amor que sintió, siente y seguirá sintiendo el autor hacia su padre y no solo lo expresa, también lo explica y nos lo asegura constantemente por medio de sus recuerdos que al leerlos se sienten cercanos y respaldados por su narrativa que aunque sencilla no carece de las emociones sinceras y desinteresadas que solo se puede comparar con aquellas que poseen los niños “Yo amaba a mi papá con un amor animal. Me gustaba su olor, y también el recuerdo de su olor, sobre la cama, cuando se iba de viaje, y yo les rogaba a las muchachas y a mi mamá que no cambiaran las sábanas ni la funda de la almohada. Me gustaba su voz, me gustaban sus manos, la pulcritud de su ropa y la meticulosa limpieza de su cuerpo”. Esta es una de las muchas citas donde queda evidenciado su amor casi obsesivo, pero no era solo él quien sentía preferencia también era su padre quien lo prefería por encima de sus hermanas, quizás no haya motivos pero quizás si, son hechos que el autor no nos especifica bien pero que para los lectores no tiene mucha importancia porque la pasión que se percibe a lo largo de la narración opaca los pequeños detalles que no están del todo claros.

El autor también nos cuenta situaciones que vivieron en familia y como la vida les enviaba dolor para recordarles que antes de eso habían sido felices pero no lo notaron en su momento, nos cuenta como los afectaba la determinación de su padre por ayudar a los demás y como temían por la vida de este y se sentían amenazados constantemente.

El objetivo de su hijo no era contarnos lo que ya sabemos por medio de las enciclopedias o biografías de internet, él quería mostrarnos que además de ser un hombre integral que lucho por el bienestar de los más necesitados también era un profesor que se interesaba por sus alumnos, los mismos que se aprovechaban de su amabilidad pidiéndole dinero prestado que nunca le regresaban, un esposo que amaba y respetaba a su esposa aunque no compartieran los mismos ideales, un hijo que aunque admiraba a sus padres no seguía los mismo métodos de educación que ellos le impartieron a él y sus hermanos cuando eran niños pues él si creía en los abrazos y en las demostraciones de afecto. Y como si fuera poco era un padre que amaba a sus hijos con todas las fuerzas de su corazón, que creía en ellos cuando nadie más lo hacía, que les enseño lo afortunados que eran en comparación con otros niños, y lo fácil y necesario que es ayudar a los demás.
Trata de contarnos el gran vacío que dejo su ausencia en la vida de todos los que lo conocían y respetaban pero en especial en los corazones de sus familiares, y que fue una guerra motivada por la intolerancia la que no respeto la vida de su padre y se lo arranco sin consideración y sin siquiera la oportunidad de despedirse. Este libro es un desesperado esfuerzo por no olvidarle, y por rescatar a su padre del olvido.

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